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ב"ה
Un diccionario útil

Paralelos en la Sagrada Escritura

Moisés

Cuando Moisés sacó a Israel de Egipto y los llevó a través del Mar Rojo, el agua se partió y caminaron a través del agua. Este es un claro paralelo de bautismo y nos da una buena comprensión de la salvación. Por lo tanto, debemos echar un vistazo a (1 Corintios 10:1-2).

Contexto Bíblico

Los israelitas eran esclavos en Egipto y no podían salir de allí. No importa lo duro que trabajaron, Faraón seguía dandoles más y más trabajo. Su trabajo nunca terminó, y su situación era de desesperanza . No tenian libertad ninguna.

Esto es como la situación de cada persona en la tierra. Egipto y Faraón representan pecado, cautiverio y una vida de esclavitud bajo Satanás. No importa cuánto lo intentemos, nunca nos libraremos de su control. Todos nuestros esfuerzos son inútiles para tratar de vencer el pecado y la muerte. No importa cuántas obras de bien hagamos, nuestros hechos malvados nos arrastrarán hacia el juicio y la oscuridad (Efesios 2:1-5).

Salvación

Finalmente, Dios interviene y comienza a romper el poder del faraón realizando milagros y juicios. Aunque estos fueron milagros poderosos, fue solo después del décimo y último juicio que Faraón liberó a los israelitas. Para sobrevivir a este juicio, tuvieron que sacrificar un cordero.

De la misma manera, es solo Dios quien puede salvar a la humanidad por Su poder, no somos de gran ayuda (Efesios 2:8-10). El paso final en su salvación es el sacrificio de un cordero, este es Yeshua el Mesías que murió por nuestros pecados (Juan 1:29).

Bautismo

Poco después de salir de Egipto, Israel llega al Mar Rojo y se detienen. Faraón ve la oportunidad, reúne a su ejército y se dispone a matarlos a todos. Ahora, Dios divide el mar, Israel pasa y llega seguro al otro lado. Cuando Faraón trató de seguirles, el mar se cierra y destruye su ejército; y todo el mundo miraba (Josué 2:10-11).

Poco después de llegar a la fe en el Mesías, también debes bautizarte a ti mismo. Será un paso definitivo que sellará tu nueva fe y te mantendrá a una distancia segura de tu antigua vida. Que sea una señal de la victoria y la redención de Dios para que todos la vean (Mateo 5:14-16).



Juan el Bautista

Yeshua nació casi al mismo tiempo que Juan el Bautista. La diferencia fue solo unos pocos meses entre ellos. Ambos comenzaron a predicar su mensaje a Israel aproximadamente al mismo tiempo, solo que Juan comenzó un poco antes.

Se dice que Juan el Bautista tenía el espíritu de Elías (Mateo 11:14), ¿qué significa eso? Significa que tenía un fuerte mensaje de arrepentimiento que afectó a toda la nación, y al igual que Elías, comenzó a retornar la nación a Dios (Mateo 3:1-3).

Cuando los israelitas vinieron a escuchar a Juan y se arrepintieron, se bautizaron como señal de su arrepentimiento, y la ubicación geográfica que Juan eligió para su predicación y bautismo no fue una coincidencia. Él eligió el lugar donde Moisés tuvo su largo discurso en Deuteronomio, al otro lado del río Jordán, al otro lado de Jericó (Juan 1:28). Echemos un vistazo más de cerca a esta ubicación.

La promesa

El discurso de Moisés en Deuteronomio fue sobre preparar a Israel para entrar en la tierra, de acuerdo con la promesa que Dios le había dado a Abraham. Era hora de comenzar a entrar en la tierra de Canaán.

El mensaje de Juan trataba de preparar a Israel para recibir al Mesías, de acuerdo con la promesa que Dios le había hecho a la humanidad desde el Jardín del Edén (Juan 1:30-34). Era hora de comenzar a entrar en el Reino de Dios (Lucas 16:16).

Elevando los estándares

Moisés repitió gran parte de la ley de Dios y enfatizó lo importante que es guardarla, enseñarla y cumplirla con un espíritu de amor y misericordia (Deuteronomio 6:4-9). De lo contrario, no permanecerían mucho tiempo en la tierra.

Tanto John como Yeshua señalaron la importancia de cumplir con la verdadera naturaleza de la ley de Dios, para guardarla mientras se muestra el amor y la misericordia de Dios (Mateo 9:13, Juan 14:15). Si la generación no se arrepintiera, no entrarían en el Reino de Dios (Mateo 4:17, Lucas 3:7-17).

El agua se divide nuevamente

Después de que Moisés terminó su discurso, murió, y el liderazgo se le dio a su discípulo Josué. Luego, cuando es hora de que Israel cruce el río Jordán, Dios dividió el río como dividió el Mar Rojo e Israel pasó (Josué 3:14-17).

Yeshua es el mismo nombre que Joshua en hebreo. Cuando Yeshua se bautizó en el río Jordán, Dios dividió los cielos y el Espíritu Santo desciendió sobre Yeshua (Lucas 3:21-22). Desde ese día, el Reino de Dios comenzó a manifestarse y la gente comenzó a entrar en él.

¿No son estos paralelos bastante sorprendentes? Dios realmente ha preparado el camino para nosotros y nos permite comprender la importancia del bautismo. Ahora, hagamos una revisión rápida antes de pasar a la última lección.